DE LA MUESTRA A LA POBLACIÓN
Con frecuencia interesa conocer algún aspecto de los elementos de una población, pero no es posible analizar cada uno de ellos. La principal razón es que resulta económicamente inviable: no se puede preguntar a todos los ciudadanos de un país qué opinan sobre un determinado tema. Sin embargo, sí se puede obtener una muestra representativa de esa población –aunque nunca es fácil hacerlo– y, a partir de sus resultados, estimar la opinión general.
También hay otras razones que impiden conocer toda la población exhaustivamente, como cuando interesa la resistencia de las piezas de un lote y hay que romper la pieza para medirla. Otras veces la población es un concepto teórico, como cuando ajustamos una máquina y producimos unas piezas para ver como salen: esas piezas son una muestra de las infinitas que se podrían producir en esas condiciones, pero que en realidad no existen.
Estimar el valor de una característica de la población significa obtener un valor aproximado de cuanto vale. Podemos apostar por un valor concreto, un “estimador puntual” o podemos dar un intervalo y afirmar que –con un cierto nivel de seguridad– el valor en la población estará dentro. Es lo que llamamos “intervalo de confianza”.
En los capítulos de esta parte comentamos algunos aspectos relacionados con la obtención de muestras representativas y veremos la forma de estimar el valor medio o una determinada proporción en una población. Finalmente, alejándonos un poco de los contenidos habituales de los cursos introductorios, comentamos como estimar el tamaño de la población en algunos casos concretos.